Estados Unidos moderó el martes una tercera ronda de conversaciones trilaterales entre Ucrania y Rusia en Ginebra, Suiza, donde el enviado especial estadounidense Steve Witkoff destacó un «avance significativo» tras más de cuatro horas de negociaciones. Las conversaciones buscan poner fin a un conflicto que se extiende por casi cuatro años.
Witkoff escribió en redes sociales que «el éxito del presidente Trump al reunir a ambas partes de esta guerra ha supuesto un avance significativo». El enviado especial, acompañado por el exasesor de la Casa Blanca Jared Kushner, agregó que Estados Unidos se enorgullece de «trabajar bajo su liderazgo para poner fin a la matanza en este terrible conflicto». Las delegaciones de Kiev y Moscú «acordaron informar a sus respectivos líderes y seguir trabajando para alcanzar un acuerdo», según indicó Witkoff.
Bajas expectativas y ataques previos
El jefe de la delegación ucraniana, Rustem Umerov, valoró el «compromiso constructivo» de Washington y señaló que las conversaciones se centraron en «cuestiones prácticas» y «mecanismos para posibles soluciones». Sin embargo, las negociaciones se desarrollan «sin demasiadas expectativas», según informó Umerov antes del inicio de la ronda. El ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Sibiga, denunció en redes sociales: «Hubo un ataque masivo con misiles y drones contra Ucrania justo antes de la próxima ronda de negociaciones en Ginebra».
La delegación rusa está presidida por Vladimir Medinski, exministro de Cultura descrito por The Kyiv Independent como un «pseudohistoriador». El medio ucraniano tituló: «Rusia envía al pseudohistoriador Medinski a encabezar las conversaciones de paz, revirtiendo los gestos anteriores (de Moscú) hacia una diplomacia constructiva». El Kremlin declinó hacer comentarios sobre la primera jornada de negociaciones. Las conversaciones continúan este miércoles con la participación de representantes de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido.
Ucrania recupera 201 kilómetros cuadrados
Mientras avanzan las negociaciones diplomáticas, el ejército ucraniano recuperó 201 kilómetros cuadrados de territorio entre el miércoles y el domingo pasado, principalmente en la región de Zaporiyia. Se trata de la ganancia territorial más significativa desde el verano de 2023, según corroboró el Instituto de Estudios sobre la Guerra (ISW). El think tank atribuyó este retroceso de las fuerzas del Kremlin «parcialmente el bloqueo» del acceso «a Starlink», lo que «perturba las comunicaciones y las órdenes» rusas.
El magnate Elon Musk decretó el veto al uso de la tecnología Starlink por parte de los ocupantes, después de que las autoridades ucranianas protestaran porque drones rusos la utilizaban para eludir sus sistemas de interferencia electrónica. A mediados de febrero, Rusia ocupaba el 19,5% del territorio ucraniano, frente al 18,6% de un año anterior, un aumento de menos de un punto porcentual.
El coste humano del conflicto
Las estimaciones occidentales calculan que el país de Vladímir Putin ha alcanzado 1,2 millones de bajas, incluyendo muertos, heridos y desaparecidos. El medio Mediazona ha contabilizado 177.433 muertes rusas confirmadas, aunque estima que la cifra real podría ser más elevada.
Rusia denunció ataques nocturnos y aseguró haber destruido más de 150 drones en las regiones del sur y en la península de Crimea, ocupada por Moscú desde 2014.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).

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